PODER CIUDADANO

Manifiesto Político

Cercano está el momento en que veremos

si el pueblo manda, si el pueblo ordena,

si el pueblo es el pueblo y no

una multitud anónima de siervos.

Jorge Eliécer Gaitán

 

Nace una nueva esperanza colmada e inspirada en las rebeldías y batallas legendarias que se han forjado en muchos continentes por la transformación del mundo. Emerge esta esperanza configurada por el legado de Simón Bolívar, Manuelita Sáenz, Benkos Biohó, María Cano, Jorge Eliécer Gaitán, Camilo Torres Restrepo y otro centenar de hombres y mujeres que ofrendaron sus vidas a las luchas emancipadoras y constructoras de una mejor sociedad.

Hoy estos legados nos dan la fuerza y la esperanza para erigir, presentar y, sobre todo, invitar a las colombianas y colombianos a hacer parte de y a seguir construyendo esta nueva esperanza llamada PODER CIUDADANO.

Nosotras y nosotros, ciudadanas y ciudadanos, procedentes de diversas regiones de la patria y pertenecientes a distintos campos de la actividad económica, cultural, religiosa y social, nos hemos constituido en Asamblea Fundacional del proyecto político llamado PODER CIUDADANO, el cual busca construir procesos de empoderamiento popular y constituir desde todas las instancias participativas una alternativa de poder que tenga en cuenta los anhelos de todos los sectores empobrecidos de la geografía nacional.

Por ello asumimos desde la capital de la república y desde las regiones del país la responsabilidad de elaborar aportes verdaderos, consecuentes y radicales al proceso emancipador que a nivel mundial protagonizan las fuerzas progresistas, democráticas, socialistas y populares que luchan contra el capitalismo y el imperialismo, y aspiran a construir alternativas locales, regionales, nacionales y a escala planetaria, a la inhumana y criminal sociedad que actualmente se rige bajo los valores y principios del sistema capitalista.

Esta causa colectiva surge como continuación de la lucha de mujeres y hombres que desde el liberalismo han ondeado las banderas de la justicia social y hoy sienten que en esta nueva causa llamada PODER CIUDADANO sus voces son escuchadas y sus sueños pueden llegar a ser realidad.

Así, en este movimiento, además de darle cabida y posibilidades a las rebeldías liberales, también tienen lugar otras rebeldías: aquellas que, descontentas con el ejercicio viciado de la política de ciertos partidos y organizaciones, no se han sentido derrotadas, sino que, por el contrario, se han fortalecido para hacer búsquedas posibles y políticas que realmente se constituyan en una alternativa de poder en nuestro país.

Sabemos que la empresa de constituir una alternativa de poder en Colombia no es una tarea fácil, pues estamos ante la obligación de luchar contra quienes, desde el Gobierno Nacional y el Congreso de la República, lesionan los intereses de las mayorías, anulan la soberanía nacional y entregan el país a las transnacionales, que dejan una patria arruinada para las futuras generaciones.

Por eso desde este nuevo escenario emprendemos la lucha por la prevalencia del interés general, por el goce efectivo de los derechos de los sectores populares; en especial, salud, educación, empleo, vivienda digna, justicia e inclusión social, reconocimiento y desarrollo de la multiculturalidad y la plurietnicidad, traducido en progreso para la niñez, las mujeres, los pueblos campesinos, afrocolombianos e indígenas, las comunidades en contexto de diversidad sexual.

 

Por lo anterior, nuestras luchas son por:

 

  1. Construcción de un nuevo modelo de desarrollo

El país actualmente está regido por un modelo neoliberal que niega la posibilidad de bienestar a las mayorías, lo que genera desigualdades cada día más abismales entre ricos y pobres; su papel central es garantizar el libre mercado, tanto es así que en el marco de este sistema el Estado actúa en consonancia con dicho modelo y en contravía de las demandas ciudadanas se desmantelan los derechos fundamentales, como: salud, educación, trabajo, territorio y otros, para convertirlos en mercancías.

Este sistema imperante tiene sumido en la pobreza al pueblo colombiano, tanto en el campo como en las ciudades; además viene arrasando en forma irracional los recursos naturales a costa del enriquecimiento de las transnacionales. Por estas razones, PODER CIUDADANO emprende la lucha por la construcción de un nuevo modelo de desarrollo, un modelo alternativo que tenga en cuenta no solo el uso racional de los recursos naturales, sino que genere desarrollo real a las comunidades; es decir, que considere tanto las necesidades materiales como las espirituales de los seres humanos sin necesidad de explotar de manera ambiciosa a la naturaleza.

De modo que nuestra lucha es hacia la búsqueda del buen vivir, nuestra lucha es por lograr educación pública, salud universal, reforma agraria y urbana, nacionalización de los recursos naturales, etc.

 

  1. Democracia Popular

PODER CIUDADANO, como proceso alternativo en búsqueda del poder político, considera que es necesario ponerle fin a la democracia representativa y sustituirla por una democracia participativa en la que el pueblo, como constituyente primario, tenga voz y voto en las decisiones que le atañen; es decir, que exista una participación ciudadana en todos los ámbitos de las instancias legislativas y decisivas, locales, regionales y nacionales; pero, es claro que para establecer una nueva geometría del poder es de vital trascendencia la toma del mismo, pues este nos permitirá modificar la estructura del sistema político y hacer una reinvención del Estado para crear una verdadera articulación e integración de las comunidades y personas excluidas y así romper con el centralismo.

Nuestra invitación es también hacia la construcción y consolidación de poder popular, ya que es la esencia y la base fundamental para edificar la nueva sociedad colombiana.

 

  1. Construcción de la Paz con justicia social

PODER CIUDADANO aboga por una salida política al conflicto armado que permita ponerle fin a la cruenta guerra que lleva más de 60 años. La paz no se construye solo con el silenciamiento de los fusiles, sino erradicando los problemas estructurales que le dieron génesis al conflicto social y político de expresión armada; la solución a dichos problemas estructurales pasa por la realización de reformas radicales a los problemas: agrario, económico, cultural, educativo, militar, político, etc., que atraviesa el país tanto en el campo como en las ciudades.

Alcanzar la tan anhelada paz con justicia social requiere, por tanto, una participación directa y activa de la sociedad civil en su conjunto y el reconocimiento de las propuestas y aportes que puedan realizar las colombianas y colombianos que han sufrido esta feroz guerra.

Enarbolamos por ello las banderas de la paz y abrigamos los actuales procesos de paz que se llevan a cabo entre las FARC-EP, el ELN y el Estado colombiano. Haremos los esfuerzos necesarios para lograr que los actuales procesos de paz puedan llegar a buen puerto; es decir, a la terminación del conflicto.

Así mismo seguimos insistiendo en un cese bilateral del fuego y en que se realice la Asamblea Nacional Constituyente, como mecanismo verdadero de refrendación de los acuerdos. Porque la paz no tiene reversa, ¡Asamblea Nacional Constituyente!

 

  1. Integración latinoamericana

La globalización neoliberal ha sometido por varios decenios a los países latinoamericanos, que cansados de estar bajo los designios de las potencias económicas han planteado nuevos ideales de justicia, independencia y libertad, materializados en propuestas de integración latinoamericana como la ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América), Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) y Unasur (Unión de Naciones Suramericanas).

Todas estas propuestas económicas, políticas, sociales, etc., vienen constituyendo un bloque contrahegemónico, al que PODER CIUDADANO no solo aplaude, sino que cree que es necesario seguir anudando esfuerzos para fortalecerlas, ya que dichas propuestas de integración pueden hacerle frente a las políticas de Estados Unidos y Europa, y así seguir con la lucha de antaño de nuestro libertador Simón Bolívar para fraguar nuestra segunda y definitiva independencia.

Esta propuesta de lucha no pretende ser ninguna camisa de fuerza para ningún militante de nuestro movimiento, sino que busca, a través de las estructuras organizativas departamentales y regionales, socializarla y analizarla para que estas realicen aportes teóricos y prácticos y así podamos seguir enriqueciendo nuestra hoja de ruta hacia el nuevo país que anhelamos, hoja de ruta que requiere caminantes multicolores, comunidades en diversidades sexuales, mujeres y hombres.